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Y DE TAREA, UN VERANO COMO LOS DE ANTES…

Y DE TAREA, UN VERANO COMO LOS DE ANTES…

Llevamos unos días que nos despertamos con el ♥ partido, y es que mientras medio mundo de sabios se debate entre tipos de evaluación, recuperación de contenidos, cuándo y sobre todo cómo volver a las aulas, el otro medio nos invita a vivir un Verano como los de antes… Y resulta que, como nuestros niños tienen menos años que los Veranos de antes, hoy,mientras comíamos, nos han preguntado: pero qué es un Verano como los de antes?

Y no es que a nosotros la primera parte (la de cuándo y cómo volver a las aulas) no nos interese (que también somos profes…), pero es cierto que a estas alturas del Juego nos genera mayor motivación involucrarnos con nuestros niños y niñas en que vivan un gran Verano!

Así que en un bonito ejercicio a caballo entre la nostalgia y el deseo, les hemos prediseñado y contado el que, según nuestro criterio, sería un Verano ideal para niños y niñas…

… tendría el color de una bici (una Orbea o BH de las nuestras) con las que pedalearíamos con nuestros amigos como si no hubiera un mañana, calzaría bambas y cangrejeras y olería a colacao-nesqüik fresquito mezclado con leche entera …

… no tendría Cuaderno de Vacaciones porque el único cuaderno que necesitaríamos sería una libreta de anillas usada que llevaríamos a todas partes y en la que anotaríamos todo lo bueno que nos pasase a diario …

… su forma sería la de una bolsa de tela o un bote de plástico grande en el que guardar nuestras chapas, peonzas y canicas con las que hacer torneos con los amigos hasta que la noche (o nuestros padres desde la ventana) les pusieran fin …

… de comida tendríamos sandwiches de atún con tomate, sandía fresquita, helados con palo de madera …

… y de ropa camisetas de publicidad de esas que si se rompen-pintan-ensucian molan más que limpias, y varios bañadores todos iguales pero de diferente color …

… de BSO tendríamos las verbenas de pueblo y los éxitos del verano y recopilaciones mil (Boom, Max Mix,…) que escucharíamos en nuestro Walkman portátil y grabaríamos sin cortes publicitarios mientras escuchamos nuestra emisora favorita en las aburridas siestas en las que no se puede hacer ruido (que somos niños, somos ruido… pero del bueno, del bonito, del que gusta escuchar) …

… los escenarios serían los que cada uno tuviese más a mano: piscina, montaña, ríos, senderos, camping… lo mismo da … la única condición de debe cumplir un escenario es que los actores disfruten mientras viven la obra …

… la duración de los días sería infinita, sin más …

… tendríamos un libro de Verano, una lectura de esas que estremece la mente mientras la tienes inmersa en sus páginas, unas páginas que huelen a una mezcla de imprenta vieja, sal, y el aftersun que junto a la gorra de visera ancha te has puesto antes de leer al sol para no coger una insolación mientras haces las dos horas de digestión sin baño que de mayor descubres que no debieron existir nunca …

… la única lluvia sería la de estrellas, esa que miramos durante horas con una rebequita puesta para, con suerte, pedir un deseo que difícilmente se cumplirá … la única lluvia que nos permitirá grabar en nuestras retinas el verdadero color del cielo, por si acaso nos toca volverlo a ver sólo de lejos y a cubierto …

… y lo verdaderamente IMPORTANTE sería jugar, moverse, compartir tiempo, hacer cosas sin prisa, aprender a valernos por nosotros mismos, valorar lo auténtico y con encanto… y disfrutar, con los míos, con los tuyos, de (como diría Roy Galán en su homenaje a Lola Flores) subirle volumen a la VIDA …

… así que padres/madres/profes, si en mente tenéis idear-programar tareas para niños y niñas los próximos meses, tal vez sería bueno echar mano, en la medida de lo posible, de alguna de estas propuestas … lo peor que puede pasar es que VIVAN un Verano como los de antes … y lo MEJOR, que sientan lo que habéis sentido vosotros al leer este texto …

Escuela MarcAis.